Resolución #7:
Plantillas estandarizadas para los principales documentos comunes de personal y administrativos

Secretario de la Convención

Última actualización
25 de octubre de 2021

Estado

La Convención no tomó ninguna medida sobre esta resolución. El Comité de Resoluciones remitió este asunto al Consejo Ejecutivo para que se tomen las medidas necesarias.

Se resuelve, Que la 172.ª Convención de la Diócesis Episcopal de California, de acuerdo con el compromiso de la Diócesis de California con la Colaboración y el Liderazgo Transparente y Responsable, solicite al Comité Ejecutivo que cree un programa para proporcionar plantillas estandarizadas —o su equivalente funcional— para ciertos documentos que comúnmente necesitan las parroquias y misiones;

Se resuelve, Que dichos documentos —o sus equivalentes— deberán incluir (1) un Manual de Empleados/Personal de la Iglesia para las parroquias y misiones, que especifique, al menos, los requisitos mínimos exigidos por la ley y las políticas de esta Diócesis y de la Iglesia Episcopal para las prácticas de empleo; (2) un modelo de Contrato de Participación en el Patrimonio Inmobiliario entre el clero y las parroquias y misiones; (3) un modelo de Contrato de Política de Uso y Alquiler de Instalaciones; y (4) otros documentos que el Consejo Ejecutivo indique;  

 

Se resuelve, Que el programa deberá prever, además, el mantenimiento y la actualización regulares y continuos de todos esos documentos, según sea necesario, y formar a las parroquias y misiones en su uso;

Se resuelve, Que esta Convención solicita que, excepto en la medida que el Consejo Ejecutivo determine que la implementación de esta resolución es inviable en parte o en su totalidad, se implemente tan rápidamente como sea posible; y

Se resuelve, Que el Consejo Ejecutivo informe sobre su progreso en la implementación de esta Resolución a la 173.ª Convención de la Diócesis Episcopal de California.

Explicación
Un manual del empleado es una herramienta de Liderazgo Transparente, uno de los principios fundacionales de La Comunidad Amada. Define expectativas claras para los empleados y proporciona información clara y accesible. Por lo general, aborda la misión y los valores de la organización, aclara las expectativas, ofrece apoyo, describe las prestaciones y los procesos para solicitar vacaciones, licencias por enfermedad u otros permisos, y describe los procesos disciplinarios. Permite interpretar, aplicar y comunicar las políticas de forma clara y coherente. Proporciona a los miembros del clero y a los directivos la información necesaria para responder a las preguntas y tomar decisiones, así como garantizar que las respuestas y las acciones sean coherentes con las políticas. Ahorra tiempo. Cuando surgen preguntas, el directivo no tiene que investigar las prácticas anteriores, entender lo que hacen los demás, etc. Ayuda a garantizar la equidad entre los empleados y para con ellos. El cumplimiento coherente de las políticas proporciona un mejor lugar de trabajo para los empleados. Reduce la confusión y los malentendidos sobre las prácticas y las expectativas. 

 

Las otras dos plantillas las necesitan con frecuencia las parroquias y también se prestan a un desarrollo centralizado. “La colaboración para construir La Comunidad Amada consiste en compartir recursos entre las congregaciones y trabajar con organismos externos que prestan servicios que nosotros no ofrecemos o no podemos ofrecer”.

Los contratos de vivienda/propiedad compartida son complejos y, a menudo, son elaborados por juntas parroquiales que no tienen experiencia en ellos y que solo pueden crear uno cada 5 a 20 años (o incluso más). Ha habido numerosos ejemplos de malentendidos y dificultades posteriores que han surgido con estos contratos debido a la falta de experiencia con ellos y al apuro con el que se crean durante la contratación. 

Otro documento que suele ser necesario es un contrato de alquiler de las instalaciones de la parroquia. 

La colaboración es un ejemplo de buena administración. Exigir a cada parroquia que contrate a un asesor jurídico por separado para crear y volver a crear estos manuales y documentos es ineficaz y caro. 

Un Manual del Empleado/Personal es una de las herramientas básicas que forma parte de ser un buen empleador. Los empleados merecen tener transparencia y claridad sobre las vacaciones, las licencias por enfermedad y por maternidad/paternidad, y otras políticas. Esta claridad también beneficia al clero, que no siempre sabe con seguridad qué es mejor ni siquiera qué es lo habitual. Los empleadores y los empleados deben poder consultar el Manual para obtener respuestas a sus preguntas y saber que hay coherencia en la aplicación de las políticas. Para que un Manual sea útil, no basta con crearlo, sino que debe ser actualizado, y esos cambios deben ser comunicados oportunamente a las parroquias.  

 

Los acuerdos de propiedad compartida de la vivienda entre las parroquias y el clero son communes, pero no uniformes, y, en ocasiones, han dado lugar a desacuerdos y conflictos innecesarios posteriores.  

 

Los acuerdos de uso y alquiler de instalaciones son comunes a la mayoría de las parroquias, si no a todas. Las parroquias individuales pueden rellenar su propia estructura de precios y hacer modificaciones sencillas cuando sea necesario, pero no tiene sentido que cada parroquia contrate asesores legales para recrear la misma plantilla básica. 

 

Esta resolución beneficiará al clero, a los líderes laicos, a los empleados y a las parroquias en el sentido de que habrá más dirección y uniformidad de una iglesia a otra. También provocará una reducción general de los costos y permitirá aprovechar mejor el tiempo de los empleados y voluntarios. Hoy en día, muchas congregaciones repiten el mismo trabajo para desarrollar los mismos documentos y procesos. La centralización de estos esfuerzos comunes permitirá a los congregantes y a las Juntas Parroquiales dedicar más tiempo y dinero a la labor de la Iglesia y menos a la duplicación del trabajo necesario para su funcionamiento.

 

Enviado por
The Rev. Beth Phillips, Rector, Christ Church Portola Valley and Woodside, motherbeth@ccpvw.org
The Rev. Iain Stanford, Rector, St. Peter’s Redwood City 

 

Patrocinado por
The Rev. Michael P. Barham, Vicar Holy Family Episcopal Church, Half Moon Bay and Good Shepherd, Belmont
The Rev. Todd Bryant, Rector, St. Timothy’s Episcopal Church, Danville
The Rev. Jeff Dodge, Rector, St. Anne’s Episcopal Church, Fremont
The Rev. Melanie Donahoe, Rector, Church of the Epiphany, San Carlos
The Rev. Stacey Grossman, Priest in Charge, St. Francis of Assisi, Novato
The Rev. Dede Jameson, Deacon, Christ Church Portola Valley
The Rev. Rob Voyle, Interim, Trinity Church, Menlo Park
The Rev. Lori Walton, St. James, Fremont

The Rev. Jane McDougle, Vicar Holy Innocents, San Francisco

The Vestry of Trinity Menlo Park

The Rev. Dr. Stephen Hassett, Rector, St. Stephen’s Orinda
   Vestry:    Betsy Biern, Senior Warden
                   John Donnelly, Junior Warden
                   Roy Elliott, Treasurer
                   Dan Swander, Finance Committee Chair
                   Maria Hjelm, Vestry and Stewardship Chair
                   Jan Spieth, Vestry and Parish Life Chair